Con este blog comienza una nueva etapa de mi vida de la cual llevo 16 años montando en bicicleta, una pasión que heredé de mi padre y que en los últimos años se ha convertido en un estilo de vida. Todo comenzó como el plan familiar de salir los domingos con papá y hermano a rodar, desde que tengo memoria recuerdo haber visto a mi padre rodeado de bicicletas, su plan de sábado en la tarde era arreglar la bici para el domingo salir a entrenar con los amigos, a mi hermano le inculcó esto desde que era un adolescente pero a mi, que era la niña de la casa, jamás se le pasó por la cabeza.


A pesar de que crecí en un ambiente rodeado de bielas nunca sentí el deseo de tener una bici para mi, hasta que un amigo de la universidad me invitó en un día de descanso del trabajo a dar una vuelta por el Parque Simón Bolívar, uno de los pulmones de Bogotá, fue la sensación más cercana a volar.

En ese entonces estaba terminando la Universidad haciendo la práctica laboral en el Canal RCN, en noticias en el área de deportes, aunque no lo crean en mi pasado fui futbolera, me encantaba el fútbol, era de ir a los estadios a ver jugar a mi equipo del alma y el sueño en se entonces era estar entre camerinos entrevistando futbolista, de hecho eso fue lo que me llevó a estudiar esta carrera y hoy en día les confieso, no soporto ver un partido ni porque sea la final de la Copa del Mundo.  Por muchos años trabajé en medios cubriendo deportes donde el 80% de la información es sólo fútbol, así que quedé saturada de este deporte, por supuesto cumpli el sueño de estar entre camerinos y mi máxima hazaña fue conseguir un autógrafo de Diego Maradona cuando vino a Colombia por la Copa América 2001, en ese momento deje a un lado mi rol de periodistas y el alma de aficionada fue la que se lanzó por la firma del ídolo, que ya sé no es el mejor ejemplo de vida pero fue un ícono para el mundo entero.

Lo más gracioso es que pasan los años y en nada he cambiado, me veo atrás y sigo siendo la misma que deja a un lado su rol de Periodista por el de aficionada, en 2016 cuando tuve la fortuna de ir a un Giro de Italia, disfruté como niña  de estar cerca de los grandes monstruos del ciclismo, una foto con Fabian Cancellara fue el máximo logro de mi vida, teniendo en cuenta que era el último Giro y el último año en competencia de gran Spartacus. Tres meses después de esa foto Cancellara conseguía en los Olímpicos de Río su segunda medalla de Oro en la prueba Contra el Reloj.

Continuando con mi pasado periodístico, también tuve el placer de escribir sobre Fórmula 1 en los años gloriosos en que el colombiano Juan Pablo Montoya era la sensación.  Me la gocé como nunca, desde niña me encantan los deportes a motor y ahora de grande soy super fan de Moto GP, aunque muchas carreras se cruzan en horario con el calendario de ciclismo pero aún así las sigo en diferido y estoy al tanto con lo que pasa.  Como podrán darse cuenta, no soy el prototipo de mujer convencional, muy femenina eso sí, pero con gustos muy masculinos, quizás porque desde niña he sido deportista y dicen que el nivel de testosterona en las mujeres se eleva cuando practican un deporte a nivel de alto rendimiento. Mis inicios fueron en natación pero primero exploré en Gimnasia Olímpica y Ballet tuve el privilegio de estudiar en un colegio donde las actividades lúdicas hacían parte de la formación y en el deporte encontré la salida y la excusa perfecta para faltar a clases, pues la verdad, el colegio fue una real tortura para mi, demasiada información innecesaria, sobre carga de disciplina y autoritarismo, cuando lo que todos necesitamos es libertad y confianza para explotar al máximo  nuestros talentos.

Gracias al Periodismo y a la pasión por los deportes descubrí que soy una gran narradora de historias, me encanta contar lo que pasa en una carrera pero más que nada analizar todo lo que hay que de fondo, más allá de los resultados del día hay un ser humano que ha pasado por miles de circunstancias para estar en el lugar en donde está y esas historias siempre nos dejarán una lección de vida.

El ciclismo ha sido mi motor y a la vez mi mayor escuela gracias a este deporte mi vida tomó sentido, después de aprender conocer el mundo de la televisión y aprender de producción audiovisual, de quedar aburrida de tanto fútbol llegó una gran oportunidad a mi vida que le dio un giro de 180 grados a mi profesión de la cual aprendí mucho, explore el campo de la Comunicación Organizacional trabajé en oficina de Prensa para una Multinacional Farmaceútica y estando allí mi futuro profesional parecía ser un éxito, pero les confieso, no era feliz, era un mundo tan superficial y ficty que me terminó aburriendo. En la bici encontraba libertad y justo en ese trabajo me dan la responsabilidad de conseguir a deportistas que fueran figuras reconocidas para liderar una campaña de un medicamento, conviví durante 1 año con Oscar Córdoba, Cecilia Baena, María Luisa Calle y Santiago Botero, yo no habla con ellos de trabajo sino de entrenamiento a tal punto que María Luisa un día me dice: “ Vos que entrenas tanto pq no competis” Aún tengo su voz grabada en mi mente, eso me rayó el coco y no pensaba en nada más que tener fuerzas para poder lidiar con la carga laboral y los entrenamientos pues gracias a Maria Luisa conseguir me puse encontacto con la gente de la liga de Bogotá y empecé a entrenar en Pista y Ruta, fue tal enloquecida que me pegué que llegó un punto en que tenía que decidir el trabajo o el sueño de ser ciclista y adivinen que hice…jejejeje… una decisión muy arriesgada pero a la vez el acto más sensato conmigo misma.

Tomar la decisión no fue fácil le pedía mucho a Dios claridad y un día entrenando con mi papá y hermano sucedió algo que cambió todo,  por ir dandole duro, soltandolos a ellos me encontré una volqueta sin frenos que venía en sentido contrario bajando osea me lo encontré de frente, venía arrollarme, yo sólo dije Dios esta no es la forma de morir y de inmediato como si me hubieran enviado una legión de ángeles del cielo una fuerza extraña me cruzó al otro lado de la vía en medio de otros carros que bajaban y salí ilesa, eso sí quedé en estado de shock, tuve pérdida temporal de memoria, es decir la mente en blanco por unos 3 días y muchas cosas no las volví a recordar, en el trabajo por supuesto fue una falta total que me olvidar de cosas que para ellos eran importantes, para mi lo único que importaba era que estaba viva y que había recibido la señal que estaba esperando.

A partir de ese episodio decidí jugármela por el sueño de ser ciclista la experiencia más bonita de mi vida, la que me aterrizo a la realidad y me hizo más humana, desprendida de lo material, aprendiendo a valorar por su espíritu de lucha y valentía.

Es sueño cumplido duró 5 años y les confieso hubiera dado mi vida por continuar muchos años más, empecé tarde, lo sé y todo tiene su final, era hora de sacarle provecho a la experiencia de ser ciclista y Periodista Productora Audiovisual y ahí surgió Karola en la Ruta, desde 2011 está creado el canal de Youtube si ustedes ven mis videos del comienzo notarán el cambio y la evolución.

Este sitio web es el comienzo de una nueva era y espero me sigan acompañando tendré un espacio para historias como esta, con todo lo que he aprendido y vivido gracias al ciclismo. Gracias por Acompañarme, los espero en una próxima, Seguimos En la Ruta.

Recuerda visitar y suscribirte a nuestro canal de Youtube, KarolaenlaRuta

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